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La milagrosa recuperación de la niña serpiente

Shalini Yadav (18) todo el mundo la conocía como la niña serpiente. Las vetas pardas que poblaban su cuerpo, formadas por pequeñas escamas, hacían que la joven dejara unos pequeños restos de piel allá por donde pasara.

Shalini durante su estancia en la Costa del Sol, cuando apenas había iniciado el tratamiento.

La gente la rehuía. Sus vecinos se asustaban y los propios médicos de la India rehusaban tocarla. La habían condenado a verse encerrada en su habitación en Nowgong, un pequeño poblado a escasos 30 kilómetros de los míticos templos de Khajuraho, patrimonio de la UNESCO. Hasta ahora. Estas son las primeras imágenes que se publican de su espectacular recuperación, que tiene un coste de unos 2.000 euros mensuales. 

Shalini padece de ictiosis lamelar, una enfermedad rara de origen genético que desescama su piel y le daba un aspecto reptiliano. Aunque el nombre de la enfermedad deriva de una palabra griega que significa ‘pez’, ya que los enfermos tienen su piel cubierta de grandes escamas.

Gracias a que su historia saltó a los titulares de prensa de todo el mundo, pudo ser tratada de manera altruista hace escasos treinta días en la malagueña Costa del Sol.

Shalini ya vive con ilusión cada día. Pero no puede esperar a que cumpla su sueño: estudiar medicina. Porque tuvo que dejar la escuela con doce años.

Shalini posa sonriente junto a su madre, Devkumar, en su hogar de Nowgong.

La milagrosa recuperación de la niña serpiente